Obesidad y Trastorno por Atracón

¿En qué consiste el Trastorno por Atracón?

Los problemas de sobrepeso y obesidad se han incrementado de forma importante en los últimos años. Según la Organización Mundial de la Salud nos encontramos ante una grave epidemia, datos del Ministerio Español de Sanidad y Consumo indican que estos problemas alcanzan ya a un 53% de población española. La SEEDO (Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad) alerta que el 14.5% de españoles son obesos y el 39% presentan sobrepeso.

No todas las personas que sufren un problema de obesidad presentan un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA.) Sin embargo, se estima que tan solo el 5% de los problemas de obesidad se deben a alteraciones nutricionales. Los últimos datos apuntan que un 30-50% de la población con obesidad sufre un TCA y más concretamente un Trastorno por Atracón (TA). El problema por tanto, debe situarse en el plano psicológico. Un factor importante que favorece y mantiene el sobrepeso y la obesidad, es la presencia de una conducta alimentaria alterada en forma de descontrol alimentario y/o episodios de atracón, cuya función en muchas ocasiones es aliviar estados emocionales negativos. Es de gran relevancia así mismo, la presencia de un estilo de vida inadecuado caracterizado por malos hábitos de alimentación y sedentarismo.

Al igual que en la Bulimia Nerviosa (BN), el TA se caracteriza, por la presencia de episodios recurrentes de atracones de comida y/o ingestas compulsivas. Una persona tiene un atracón cuando come una gran cantidad de comida, muy superior a la que la mayoría de personas comerían en condiciones normales, en un corto de tiempo y con la sensación de pérdida de control. En algunos casos, la ingesta compulsiva se realiza a lo largo de todo el día, en forma de picoteo constante. Tras estos episodios, la persona habitualmente se siente muy culpable. Así mismo, la insatisfacción corporal suele ser muy intensa.

Hay distintos factores que pueden desencadenar en un momento determinado un atracón o ingesta compulsiva. Los más comunes suelen ser el hambre y/o el deseo de un determinado alimento, fruto de la ejecución de dietas estrictas o el intento frustrado constante de restringir la alimentación. Se desencadenan también como consecuencia de los pensamientos y emociones negativas asociadas al peso, figura y/o alimentos ingeridos. Otros desencadenantes habituales pueden ser un bajo estado de ánimo, estados de ansiedad, estrés relacionado con situaciones interpersonales….

Un aspecto diferencial del TA con respecto a la BN, es la ausencia del uso regular de comportamientos inapropiados de compensación de los atracones (vómitos, laxantes, ejercicio físico intenso, restricción alimentaria…).

Las personas con este tipo de problemas, no suelen ser conscientes de la existencia de un TCA. Consideran que lo suyo, es un problema de falta de voluntad para hacer una dieta y/o el problema tiene un origen exclusivamente físico. Por ello, no suelen acceder a un tratamiento especializado en TCA. Habitualmente, pasan años recorriendo multitud de centros de adelgazamiento o estéticos, donde son tratados de forma inadecuada. Se someten a dietas severas, alternando éstas con períodos de descontrol y fuertes subidas de peso.

Cuando un TCA se asocia con obesidad, el problema se complica. La obesidad en sí misma, genera otras enfermedades físicas, así como problemas emocionales y psicológicos. Ello requiere de un tratamiento multidisciplinar formado por psicólogos clínicos, nutricionistas/endocrinos y psiquiatras, especialistas en el manejo de éste tipo de trastornos.

Estamos ante un problema con solución, siempre y cuando se aborde de manera específica y con el tratamiento adecuado. La combinación de la terapia cognitivo-conductual junto con estrategias conductuales para perder peso es, hasta la fecha, el procedimiento terapéutico más eficaz, tanto para disminuir los atracones como para facilitar la pérdida de peso. A lo largo del tratamiento se trabajan los factores psicológicos y emocionales que influyen en la sobreingesta y/o desinhibición con la comida., así como la integración de un estilo de vida adecuado, que incorpore hábitos saludables de alimentación y actividad física, elementos claves en el proceso de recuperación.

En el centro ITEM, contamos con profesionales entrenados en la aplicación de tratamientos específicos eficaces para el abordaje del Trastorno por Atracón asociado o no, a problemas de sobrepeso y/o obesidad.

Tipos de tratamiento

La combinación de la terapia cognitivo-conductual junto con estrategias conductuales para perder peso es, hasta la fecha, el procedimiento terapéutico más eficaz, tanto para disminuir los atracones como para facilitar la pérdida de peso.

La regulación de las emociones adquiere un lugar importante en éste tipo de tratamiento. Las últimas investigaciones en éste campo, nos muestran que las emociones negativas cumplen un rol transcendental en el mantenimiento del problema, siendo éstas a su vez el mayor obstáculo para la pérdida de peso. La persona afectada generalmente ha aprendido a utilizar la comida como una herramienta para aliviar el estrés u otras emociones desagradables. El descontrol alimentario pueda tener un componente emocional  y/o estar asociado a hábitos alimentarios inadecuados aprendidos o adquiridos desde la niñez.

El trabajo integral entre los diferentes profesionales facilita que los pacientes integren unos hábitos de vida saludables, favoreciendo una relación sana con la comida y el cuerpo.

Técnicas de intervención