El cultivo de la compasión como herramienta clave en TCA

Según señala la evidencia científica, entre las diferentes características que suelen estar presentes en las personas que padecen un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA), se encuentran altos niveles de vergüenza y autocrítica.

El estudio de la emoción de vergüenza ha llevado a la distinción entre dos tipos: interna y externa. La vergüenza interna hace referencia a la percepción de uno mismo como inadecuado, inferior, poco atractivo, con grandes defectos, y se asocia con fuertes sentimientos de odio y rechazo hacia uno mismo y altos niveles de autocrítica. La vergüenza externa también se relaciona con creencias negativas sobre uno mismo, pero desde la visión del otro, es decir, que los demás piensan que la persona es poco atractiva, carente de valor, defectuoso, etc. Esta última se asocia con intentos de ocultación o sumisión para reducir las posibilidades de rechazo por parte del otro (Gilbert, 2002).

La vergüenza se ha relacionado con el desarrollo y mantenimiento de las preocupaciones sobre el peso y la alimentación, de manera que no adecuarse a los estándares culturales de belleza nos lleva a conductas inapropiadas (por ejemplo, iniciar una dieta), como una forma de reducir el sentimiento de inadecuación y la posibilidad de rechazo, estableciendo una relación entre aceptación y felicidad con un determinado peso y forma corporal. Como se ha comentado en post anteriores, iniciar una dieta es uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de un trastorno alimentario, así como la sobrevaloración del peso y la figura, la cual no solo aumenta el riesgo, sino que también potencia el mantenimiento del problema.

Diferentes estudios han puesto en evidencia que las personas con trastornos alimentarios suelen ser muy autocríticas (Goss, 2007). Al igual que con la vergüenza, podemos distinguir dos tipos de autocrítica: la primera, centrada en los errores cometidos con una función de autocorrección o superación; y la segunda centrada en el autodesprecio, cuya función es la autodestrucción o persecución constante de uno mismo (Gilbert, Clarke, Kempel, Miles e Irons, 2004). Quienes padecen un trastorno de la conducta alimentaria suelen presentar altos niveles del segundo tipo de autocrítica, centrada en el autodesprecio, la cual a su vez predice síntomas propios del trastorno (Fennig et al., 2008).

La compasión puede definirse como “la sensibilidad al sufrimiento en uno mismo y en los demás, con el compromiso de tratar de aliviarlo y prevenirlo” (Gilbert, 2014, p. 19). La autocompasión entendida como el “acercamiento a uno mismo con amabilidad y aceptación, especialmente ante la propia angustia o decepción personal” (Gilbert, 2009), es conceptualmente opuesta a la autocrítica. Según la evidencia potenciar el desarrollo de la autocompasión, y con ella menores niveles de vergüenza y autocrítica, se relaciona con menor sintomatología alimentaria (Kelly, Vimalakanthan y Miller, 2014). El trabajo en autocompasión busca desarrollar la sensibilidad, conciencia y comprensión respecto a la relación entre las emociones y las conductas problemáticas; desarrollar empatía por uno mismo y los problemas que nos encontramos; desarrollar la sabiduría sobre cómo acompañarnos en los desafíos de la vida; desarrollar la motivación para cuidar de uno mismo y el compromiso para hacerlo; desarrollar la confianza y valentía necesaria para ofrecer comprensión, apoyo, estímulo, a sí mismo y a otros (Goss & Allan, 2010, 2011).

Desde el centro ITEM podemos ayudarte a conectar con tu yo compasivo. Ofrecemos un taller grupal cuyo objetivo es desarrollar y potenciar las habilidades compasivas con uno mismo y con los otros, para ayudarte en el proceso que estás atravesando y ofrecerte nuevas herramientas que te ayuden a afrontar las dificultades. Si quieres recibir más información acerca de este curso pulsa aquí.

Os dejamos también un seminario online en el que nuestra compañera Mari Paz López proporciona más información acerca de la compasión y el taller que llevamos a cabo en el centro:

Referencias:

Fennig, S., Hadas, A., Itzaky, L., Roe, D., Apter, A. y Shahar, G. (2008). Self-criticism is a key predictor of eating disorder dimensions among inpatient adolescent females. International Journal of Eating Disorders, 41(8), 462–465. https://doi.org/10.1002/eat.20573

Gilbert, P. (2002). Body shame: A biopsychosocial conceptualization and overview with treatment implications. In P. Gilbert & J. Miles (Eds.), Body conceptualization, research & treatment (pp. 3–54). Hove, UK: Brunner-Routledge.

Gilbert, P. (2009). The compassionate mind. London, UK: Constable & Robinson

Gilbert, P. (2014). The origins and nature of compassionfocused therapy. British Journal of Clinical Psychology, 53, 6–41. https://doi.org/10.1111/bjc.12043

Gilbert, P., Clarke, M., Kempel, S., Miles, J. N. V. y Irons, C. (2004). Criticizing and reassuring oneself: An exploration of forms style and reasons in female students. British Journal of Clinical Psychology, 43, 31–50. https://doi.org/10. 1348/014466504772812959

Goss, K. (2007). The relationship between shame, social rank, self-directed hostility, self-esteem, eating disorders beliefs, behaviours and diagnosis (Tesis Doctoral). University of Leicester, UK.

Goss, K. y Allan, S. (2010). Compassion focused therapy for eating disorders. International Journal of Cognitive Therapy, 3, 141–158. https://doi.org/10.1521/ijct.2010.3.2.141

Goss, K. y Allan, S. (2011). An introduction to compassion focused therapy for eating disorders. In J. Fox & K. Goss (Eds.), Eating and its disorders (pp. 303–314). Chichester, UK: Wiley-Blackwell.

Kelly, A. C., Vimalakanthan, K. y  Miller, K. E. (2014). Self-compassion moderates the relationship between body mass index and both eating disorder pathology and body image flexibility. Body Image, 11, 446–453. https://doi.org/10.1016/j.bodyim.2014.07.005

Suscripción a nuestro boletín

DEJA UN COMENTARIO

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>